Escribir, para Ángela Gentile, es intentar seguir un rastro evanescente bajo la luz de la luna. Al final, descubrimos que su multiplicidad no es una confusión, sino su forma más honesta de hacer hablar al silencio.
Ángela Gentile, una y múltiple: luz de luna, silencio y rastro del camino
(Ángela Gentile, poeta, traductora, editora y ensayista nació en Berisso en 1952, en la ciudad de Berisso /Buenos Aires, Argentina, en 1952)

MADRÁS (2020)
1
Hablaré de la forma en que nacían mirtos en los techos y caían sobre nuestras cabezas como las lluvias o el cosmos.
Sucedió en tiempos poco afortunados para el trueque de palabras.
─Solo en Madrás─ me aseguró─ se pierde el aspecto de nuestras sombras.
Hoy ha caído el último verde cercano a los árboles, allí donde el rocío y las cenizas son el preludio de su nombre.
DESIERTOS (2021)
I
Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu corazón
Hemos aprendido, como el mirlo a entonar melodías.
Estamos vivos porque alguna vez seguimos huellas de dromedarios.
No hay lluvias ni lágrimas en este solitario confín del mundo.
Lo bello tiene forma de espejismo de memoria.
DIARIO DE VIAJE EN LA NOCHE (2023)
I
Nos guiaba el vuelo de las aves sobre el mar y llevábamos en nuestros bolsillos plumas de búho, antiguos amuletos de mercaderes.
II
Los vientos nos devolvían el olor a Fenicia, nuestra tierra, y veíamos los peces nadar sin dejar huella.
III
Por las noches, los marinos abrían sus urnas y lanzaban cenizas al mar.
IV
Compartíamos sueños en voz baja y separábamos las ánforas según tuvieran
azafrán, mirra o reliquias.
V
Con la luna en la popa navegábamos hacia Gadir.
VI
Habíamos plantado cedros en la orilla sur del mundo.
VII
Nuestro alfabeto había originado tantas lenguas como hilados hacen la seda.
VIII
En Cartago cenábamos dátiles bendecidos por Elisa, su fundadora.
IX
Llevábamos un invierno de luz.
X
Navegábamos repitiendo la sentencia de los marinos:
No pinten remos sobre el túmulo, sobre nuestras cenizas frías.
La tumba es de los náufragos.
¿Por qué intentan otra vez recordarnos la calamidad de las olas
a los que estamos debajo de esta tierra?
XI
Algunas voces desde la orilla despiden la noche.
XII
Pasamos hojas de laurel sobre nuestros rostros para descender por primera vez en Occidente.

POLIGRAFÍAS (2026)
II
La noche es la servidumbre de un paisaje donde muere la ciudad, las sombras con las cuales tropezamos con nosotros mismos y, encandilados, buscamos la palabra en las desigualdades del adiós.
OLIVO EN MICENAS (2025)
Un trágico escribió: —Hay un árbol que jamás ha geminado en tierras de Asia —
Entre ruinas crece el olivo de Micenas.
Cerca de las tumbas reales
engendra frutos para el desvelo.
Cambia soledad por insistencia.
Aquí no hay voces,
hay relatores que adolecen de palabras.
Aquí, el búho se silencia para que amanezca
y la luna ilumine las piedras.

CUADERNO DE AGOSTO (2025)
I
El río es tan común a nosotros.
En sus orillas el mundo.
Tomo algo palpable un guijarro.
Dialogo con los seres que vagan por mí
y los que han pasado como la última lluvia de verano.
¿Existe el canto?
¿Era viento la palabra “mundo”?
¿Era “mundo” la palabra?
BIONOTA.
Ángela Gentile nació en Berisso, Argentina. Profesora de Lengua y Literaturas italiana y española. Poeta, traductora, editora y ensayista .Becaria de la universidad de Perugia. Investigadora del Centro de Estudios Italianos (UNLP). Ciudadana ilustre de la ciudad de Berisso. Premio Nacional de Literatura (bienal 1985-87- Ministerio de Justicia y cultura de la Nación Argentina) Mejor guion cinematográfico en el Sittannavasal International Film Festival de la India 2022 entre otras distinciones. Miembro de la Academia de Letras de Madrid, de la Academia Tomitana de Rumania.Ha sido traducida y publicada en Francia (L´Harmattan), Portugal (Labirinto) y Grecia (Ocelotos).Incluída en la colección Juan Gelman de peosia argentina y en la Fundación Argentina para la Poesía.