Top Stories

Grid List

Yolanda Reyes sostiene que es necesario transmitir la pasión por los libros desde los primeros años de vida.

Américas

El mercado "descubrió" a estos jóvenes, para vender sus cuartos de hora y luego desecharlos. ¿Por qué habría de extrañarnos si nadie les ha enseñado a separar el grano de la paja?

Los Museos Ralli son una institución privada, sin fines de lucro, cuyo objetivo es, desde sus inicios, promover y difundir las obras de artistas latinoamericanos y europeos que componen su gran colección.

A tradução intersemiótica revela-se, pois, como uma metodologia projetual fundamentada no arcabouço teórico da Semiótica de Peirce, sobretudo vinculada à concepção do design como um processo comunicativo e como um fenômeno de linguagem.

Fotos: Archivo Histórico El Comercio

Américas

En 1939, el escritor y compositor peruano César Miró publicó en Los Ángeles el libro Hollywood: la ciudad imaginaria (una biografía del cinema).

En un lapso de sólo dos años (entre 2015 y 2016) se puede verificar que ha habido una proliferación de ediciones antológicas y recopilatorias de influyentes poetas peruanos del siglo XX.


“Poesía Peruana 2015 - 2018 ”

(Handbook of Latin American Studies)

Chrystian Zegarra (Colgate University)(*)

Poesia peruana 17 18

Introducción

En un lapso de sólo dos años (entre 2015 y 2016) se puede verificar que ha habido una proliferación de ediciones antológicas y recopilatorias de influyentes poetas peruanos del siglo XX. Estas iniciativas, impulsadas generalmente por editoriales autodenominadas “independientes”, valen la pena resaltarse debido a que, con la ilustre excepción de César Vallejo, las manifestaciones líricas que tienen cabida más allá de las fronteras peruanas se pueden contar con los dedos de una mano. Por esto, el hecho de que los sellos Casa de Cuervos y Sur Anticuaria, en un esfuerzo conjunto, hayan publicado la Poesía reunida: 1949-2000 (2016) de Blanca Varela (1926-2009), la poeta más relevante aparecida a partir de la segunda mitad del siglo pasado, es un acontecimiento mayor. Carlos Germán Belli (nacido en 1927) merecía, igualmente, un lugar protagónico para ampliar aún más el conocimiento de su poesía; así, el tomo Miscelánea íntima: antología poética (2015), que se concibe como un muestrario personal del autor, es un gran acierto de Caja Negra Editores. Este volumen se constituye, desde ya, en una excelente oportunidad para monitorear los derroteros de un poeta dotado con un sobresaliente virtuosismo técnico.

En esta vena, la especialista uruguayo-italiana Martha Canfield, con el respaldo de Lustra Editores y Sur Anticuaria (otra vez), emprendió la titánica labor de editar en su totalidad la “poesía escrita” de Jorge Eduardo Eielson (1924-2006); el resultado, hasta la fecha, se resume en tres volúmenes publicados entre 2015 y 2016. Esta estudiosa divide la obra textual eielsoniana en una triada de “períodos-ciclos”, organizados según décadas y ubicados en los centros urbanos—Lima, Roma, Milán—donde el autor de Reinos se afincó durante la mayor parte de su productiva existencia. De igual manera, el poeta tacneño Juan Gonzalo Rose ha sido reconocido con una Antología poética (2015). Esta selección incluye sus poemarios más celebrados, entre los que destaca Informe al reydedicado al cronista indígena Guamán Poma de Ayala, y que propone una lectura teñida de una ácida retórica descolonizadora, muy a tono con las disquisiciones políticas traídas a colación en la política latinoamericana después del triunfo de la revolución cubana en 1959. Su poesía se empeña en restaurar cualidades humanas que puedan emplearse como contrapartida a los abusos cometidos en un universo flagelado por la injusticia. Cerrando este apartado sobre recopilaciones de autores consagrados en el Perú, mencionamos el caso particular de Raúl Deustua (1920-2004), quien había sido etiquetado por décadas como un escritor secreto—un poeta para poetas—o un autor de culto; por esto la edición de Sueño de ciegos: obra reunida (2015), se vuelve imprescindible para que su poesía, de corte hermético y metafísico, sea asequible a un público más extenso.

Con el propósito de visibilizar voces significativas, pero a menudo desatendidas en muestras de poesía peruana contemporánea, el sello editorial de la Universidad Nacional del Altiplano viene realizando una encomiable labor de publicación de escritores provenientes del departamento de Puno. Según el Dr. Porfirio Enríquez Salas, rector de esta institución educativa: “[La Biblioteca Puneña] es un instrumento, un arma de guerra contra la indiferencia que sufre nuestra región y el sur peruano como sistema demográfico-político. Representa . . . un homenaje a los hombres que hicieron de Puno una región de tradición, inteligencia y grandeza cultural”. En este ensayo destacamos las entregas antológicas, ambas publicadas en 2015, de dos de ellos: Antología previa de Omar Aramayo y Más allá de mis ojos de Leoncio Luque Ccota. El primero es oriundo de Yunguyo y pertenece, cronológicamente, a la promoción de 1960, la misma que integraron escritores capitalinos como Cisneros, Hernández y Heraud. Sus poemas, de arriesgado diseño formal, lo vinculan a vates puneños como Oquendo de Amat y Churata; su fuerza verbal, enraizada en una cosmogonía andina, se enfrenta a tendencias mercantilistas propias de la civilización occidental. Luque Ccota nació en Huancané en 1964 y, a pesar de haber recibido el Premio Copé de Oro en 2013, otorgado por PetroPerú, no goza del interés ni de la debida repercusión en los medios como otros poetas de su edad. Su obra cava nichos en lo profundo de la zona sureña y afirma la búsqueda de una identidad nacional de carácter mestizo y pluricultural. En este sentido, es reconfortante notar que otros centros de enseñanza, como la Universidad Nacional Agraria La Molina, apoyen la publicación de volúmenes de poesía que tendrían inconvenientes de ser acogidos en los típicos canales editoriales. Así, llama la atención el poemario bilingüe, quechua y español, de William Hurtado de Mendoza, titulado Maskhaypa harawin = Harawi de la búsqueda (2015). Este libro otorga protagonismo a expresiones aborígenes para rescatar la herencia de una musicalidad silenciada por planteamientos alineados con escuelas europeas o norteamericanas.

Asimismo, el Fondo Editorial de la Universidad San Martín de Porres sacó a la luz la obra agrupada (1994-2014) de Alfredo Pérez Alencart—poeta nacido en Puerto Maldonado y radicado en Salamanca—bajo el título Los éxodos, los exilios (2015). Esta colección se organiza a semejanza de una bitácora de viaje escrita por un sujeto migrante quien, como un Ulises posmoderno, proclama, en el terreno de una Ítaca imaginaria, la madurez existencial que proveen décadas de caminos transitados. Además, es preciso realzar el mérito de ciertas instituciones gubernamentales, como la Municipalidad Provincial del Santa, cuya labor editorial ha concretado, en 2016, la salida de la obra poética completa, Cosecha de otoño, del poeta chimbotano Dante Lecca. Estos textos complejizan la vertiente estética de la poesía, al añadirle una dimensión ética, que incide en que es factible perfeccionar las facultades humanas del individuo; sobre todo las que se enfocan en la brega por construir un mundo menos injusto y enfrascado en tender lazos solidarios y fraternos.

De la reciente hornada poética queremos singularizar dos voces que, con un paciente y tenaz oficio literario, alejado de la celebridad del instante, han conseguido posicionarse en un punto expectante dentro del panorama lírico actual. Nos referimos a Antonio Sarmiento, poeta de Chimbote, con La colina interior (2015), y Denisse Vega Farfán, natural de Trujillo, con El primer asombro (2014). El arsenal literario de esta joven y cuajada escritora está compuesto de un variado registro temático, alimentado con una eficiente amalgama de referentes de la tradición libresca que entiende el ejercicio poético como una constante problematización de los roces entre el sujeto y el mundo habitable. Cada acto de lectura reside en la capacidad de asombrarse ante el privilegio de volver a tomar posesión de un espacio puro, visionado antes de la caída y el pecado original. 

En esta época cada vez más surcada por la tecnología, cabe destacar la activa presencia, en el ciberespacio y redes sociales, de nuevos corredores de difusión digital que aprovechan el alcance masivo de estos medios para llegar con mayor rapidez al público lector; así como a aficionados a—y especialistas en—poesía peruana. Dos ejemplos pertinentes ilustrarán esta situación. La Biblioteca Nacional del Perú mantiene una cuenta de Facebook que actualiza frecuentemente y donde sus seguidores encontrarán variada información sobre actividades literarias. Un recurso útil es una aplicación llamada “BNP Digital”, que los usuarios pueden descargar en sus teléfonos móviles para acceder a cerca de 2000 libros que han sido digitalizados hasta la fecha; obviamente, no todos son de poesía, pero, dentro de este rubro, se hallan títulos valiosos como Consejero del lobo (Hinostroza) o Poemas humanos (Vallejo). Alternativamente, los lectores, si desean, pueden beneficiarse de esta opción si visitan el portal en línea de la Biblioteca: http://bibliotecadigital.bnp.gob.pe/. Por su parte, la Casa de la Literatura Peruana, institución dirigida por Milagros Saldarriaga, también se sirve de Facebook para anunciar semanalmente charlas, talleres, visitas guiadas, lanzamientos de libros o exposiciones—relativas a la poesía—que tienen lugar en sus instalaciones del centro de Lima. Recientemente, se inauguró la exposición permanente “Intensidad y altura de la literatura peruana”, la cual “realiza un recorrido por la historia [literaria del Perú] teniendo como eje la construcción de las identidades [raciales y lingüísticas]”. Esta propuesta interactiva, orientada a lectores, académicos y docentes, se presenta en múltiples plataformas: papel, audio y video. Con esto en mente, la Casa ha puesto a disposición gratuita de los interesados la Sala de Investigadores de su Biblioteca Mario Vargas Llosa, donde se pueden revisar unos 8000 libros y revistas, entre los que destacan numerosos volúmenes líricos y de crítica literaria. El catálogo virtual se encuentra en: www.casadelaliteratura.gob.pe

 

Bibliografía anotada

1. Alva, Harold. La épica del desastre: antología poética 2000 / 2015. Lima: Summa, 2016. 136 p. (Serie Personae)

Poeta, editor, antólogo, son algunas facetas de este activo y prolífico escritor piurano. Esta antología resume quince años de ininterrumpida producción literaria, desde Libro de tierra (2000) hasta Cuaderno de maratón (2015). Si bien predominan los textos sobre la sordidez, el caos o la enfermedad mental producto de la experiencia urbana—el autor formó parte del Movimiento Cultural Neón—también se puede percibir el derrotero del hablante por parajes rurales (acequias, cerros, quebradas) desde los cuales su palabra brota como alabanza de una encontrada comunión con una especie de torrente subterráneo cuyo recorrido se adhiere a la permanencia de un “alfabeto universal”. Resaltan las composiciones que retratan escenas de un erotismo convulso; el encuentro con la amada se escenifica contra el telón de fondo de fenómenos naturales extremos, y se inscribe con metáforas alusivas a ceremonias de sacrificio donde los cuerpos se ofrecen al cosmos a ritmo de cuchillos afilados.

2. Alva, Harold, and Héctor Ñaupari, eds. La hoguera desencadenada: antología poética del Movimiento Cultural Neón, 1990-2015. Lima: Summa, 2015. 296 p.

Fundado en 1990, el Grupo Neón reaccionó estéticamente, desde una postura que recuerda la imagen del poeta maldito, a la ruina económica de García y la violencia de Sendero Luminoso de los 80 y 90. Estos poetas exhiben sensaciones de alienación y “desencanto” al vivir en una sociedad posmoderna y en firme proceso de globalización. Como movida universitaria, el colectivo amalgamó diversas manifestaciones artísticas (video, música, happenings) en una propuesta contestataria contra la situación política imperante; por esto, en términos literarios, el grupo buscaba alcanzar una suerte de “lirismo integrador”. Sobresalen las metáforas ancladas en vivencias citadinas, a menudo marginales, entre el concreto de las calles, la miseria de ciertas esquinas y el bullicio de callejones tugurizados; todo reproducido desde la óptica de locura iluminada del creador. Los poemas parecen máquinas veloces que surcan vías asfaltadas registrando testimonios verídicos y desgarradores de un momento critico de la historia peruana reciente.

3. Alvarado, Jaime. Tanto contigo. Lima: Caja Negra, 2016. 72 p. 

Autor limeño radicado en Londres y que vivió en España por nueve años. Poemas dedicados al amor perdido o abandonado, pero no olvidado que, para mitigar sus secuelas negativas, se recurre al alcohol o a aventuras pasajeras. Prevalece una búsqueda de expresión honesta para no caer en la hipocresía de la corrección política imperante. Los poemas se rebelan contra las convenciones sociales que limitan el ejercicio del amor a la rigidez de un acuerdo contractual; por el contrario, se persigue la entereza de afirmar una identidad en espacios extraños, alejados del país nativo. A pesar de que el hablante ha crecido entre situaciones deplorables (homofobia, violencia subversiva, discriminación) la patria continúa siendo un sitio entrañable al que se regresa para reconectarse con una sensación de pertenencia a la tierra. La poesía significa, por esto, una batalla contra comportamientos que oprimen a los desposeídos o estigmatizados por prejuicios raciales y clasistas.

4. Aramayo, Omar. Antología previa. Puno: Universidad Nacional del Altiplano, 2015. 263 p.

Escritor de Yunguyo (Puno) perteneciente a la generación del 60. Esta selección ofrece una muestra de sus más importantes poemarios, desde Prohibido pisar el grass (1968) hasta La lluvia infinita (2015). Una amplia variedad de temas y estilos convergen en estas páginas, donde se dan cita textos que recogen una mirada prístina hacia la armónica compenetración entre individuo, insectos, animales y otros elementos naturales (aire, piedras, metales) con poemas de corte vanguardista emparentados con poetas puneños como Oquendo de Amat y Churata. Aramayo teje una dimensión sacra de la existencia humana que radica en el contacto esencial con plantas y alimentos oriundos (quinua, “choclo de oro”) para transmitir una vitalidad novedosa y edificante; así como en el vínculo del poeta—quien asume el rol de danzante cósmico y sacerdote oficiante de ritos milenarios—con poderes tutelares que operan como aliados para contrarrestar la organización utilitaria y pragmática del mundo occidental.

5. Belli, Carlos Germán. Miscelánea íntima: antología poética. Lima: Caja Negra, 2015. 244 p.

Selección personal del autor, planteada como “archipiélago verbal”, que incluye desde los celebrados poemas de la década de 1950 hasta textos recientes (aparecidos en 2015). Este volumen es una inmejorable ocasión para rastrear la evolución de un lenguaje virtuoso, aunque plagado de giros coloquiales y exuberante ironía, que se mueve en un contexto moderno. La poesía, a la manera de un “bolo alimenticio”, debe digerirse lentamente para saborear su plenitud estética. Estos versos, escritos con rigor formal, adjudican un aliento fresco a la tradición clásica, a pesar de materializarse con los “defectos” del “verso cojo sin remedio”. Con todo, escribir poesía produce la iluminación del espíritu al ser un instrumento musical que trae armonía a las tribulaciones de la carne y el alma. Se metaforiza la vida y la muerte como ciclos en retroalimentación, de la forma en que la serpiente uroboros une cabeza y cola en un rito infinito.

6. Bezzubikoff Díaz, Evgueni. Laponia. Lima: Hipocampo Editores, 2018. 56 p. (Cavalts Armats: Serie libro de poesía breve)

Una propuesta literaria inusual, debido a su cuidado lirismo desprovisto de cualquier intromisión extrapoética, en el panorama lírico peruano del momento. Leemos una historia de amor contada por medio de un ingenioso recurso epistolar—que alcanza niveles metadiscursivos—y que se desenvuelve entre extensos viajes en tren que parecen trasladar al amante hacia el remanso de su amada, quien se aloja en el gélido paisaje finlandés. Sobresale el énfasis en los detalles que se magnifican por la destreza verbal del autor, como cuando grafica el efecto de un minúsculo rayo de luz en una pelusa de polvo. En la lejanía del Círculo Polar, el amor se congela y adquiere la solidez del hielo macizo, para perennizarse en un instante que se pretende eterno: “Y he remado / dos mil años luego / para habitar este granizo”.

7. Carranza Gálvez, Doris. Flor de café. Lima: Editorial Bracamoros, 2015. 85 p. 

Poeta de Jaén (Cajamarca), autora de libros de poesía infantil. Sus poemas expresan sentimientos de nostalgia que se matizan, afectiva y plásticamente, con la majestuosidad de los elementos naturales del paisaje andino, o con indestructibles centros pre-hispánicos (como Kuélap). Las ruinas arqueológicas dotan de permanencia y solidifican la potencia de la voz lírica para enfrentar la tristeza que sigue al abandono amoroso. Estas composiciones transitan entre la calidez e intimidad de los vínculos familiares, reflexionando acerca del alejamiento de los hijos o sobre la elocuencia que brota del mutismo de los parientes ancianos. Se busca definir una identidad propia de rasgos nativistas (“yaraví”, “maracuyá”) dentro del agitado ritmo de un medio ambiente multiplicado por agentes refractarios (luces, espejismos, porciones de tiempo); para esto se fabrica una estrecha conexión entre lo corpóreo y la naturaleza: “Y en mi sueño confundí / mi cuerpo y mis cabellos / con los arrozales”.

8. Chirinos, Eduardo. Siete días para la eternidad (Homenaje a Odysseas Elytis). Lima: Librería Sur, 2015. 97 p.

Este poemario está diseñado como homenaje a la obra de Elytis—para hallar un “correlato mítico con la experiencia sensorial”—a la vez que lleva a cabo la tarea de reescribir el poema homónimo del poeta griego. Otros escritores invocados por Chirinos, en un afán por insertarse en una vertiente de parentesco literario, son Baudelaire, Neruda, Eliot, Seferis, por citar algunos nombres. Las jornadas de esta semana poética se ofrenda a alguna divinidad del panteón clásico (Marte, Venus, Zeus) y presenta los grandes temas de la poesía de todos los tiempos: la angustia ante la nada, el erotismo, el desamor, la violencia, la imposibilidad de conocer total y ciertamente la realidad; así como, también, y en nota positiva, la regeneración del orbe en cada amanecer.

9. Corcuera, Arturo. Baladas de la piedra, del amor y de la muerte. Lima: Ediciones El Nocedal, 2016. 108 p.

Corcuera es autor del celebrado Noé delirante. La voz poética modela una entidad indestructible que precede y sobrevive al nacimiento y la aniquilación al fusionarse con las “partículas” del universo. Versos breves, de efectiva imaginería e ironía, reinterpretan poemas famosos de la tradición literaria; como “Lo fatal” de Darío: “¿Y si la piedra sufre / y su más grande dolor / es no haber nacido / ser humano?”. El estilo recuerda el halo misterioso y el sugerente cromatismo de Eguren, aunque dotado con un toque de humor, como la referencia a la sentencia promulgada por censores para quemar las cenizas del Ave Fénix, acusado de subversión. La triada de elementos del título se puede leer así: piedra (fundación y origen milenario), amor (erotismo y vida), muerte (envejecimiento y sufrimiento). El poeta es un “gallo de pelea”, la poesía un acto de resistencia frente a los ataques de un mundo enemigo.

10. Corcuera, Marco Antonio. Trina el pájaro ciego / The Thrill of the Blind Bird. Trans. Laura León Concha. Trujillo: Cuadernos Trimestrales de Poesía, 2014. 161 p.

Edición bilingüe de este escritor oriundo de Contumazá (Cajamarca), fallecido en 2009. Este volumen antológico recoge textos de una docena de libros—desde Poemas del ayer lejano (1940) hasta Alba de cosecha (2009)—acompañados de un dossier fotográfico. El proceso poético se define como aprendizaje de una suerte de elevación hacia cuestas donde el espíritu pueda oxigenarse con un aire diáfano y se nutra de experiencias plenas. Igualmente, lo importante no es alcanzar una meta satisfactoria a corto plazo, sino que vale más el enriquecimiento personal que llega con el trajín de andar por un camino que se traza con cada paso al futuro. La escritura también obedece a una consigna ética: el hombre debe ponerse manos a la obra para traer justicia social al mundo, sin esperar alguna solución divina. Es palpable el genuino interés en representar a los habitantes andinos desterrando estereotipos asociados con un indigenismo de postal

11. De la Fuente Umetsu, Juan Carlos. Puentes para atravesar la noche. Lima: Paracaídas Editores, 2016. 62 p.

Estos textos se despliegan como armas provistas de un vocabulario intenso, descarnado, político (como en el poema dedicado a Mao Zedong): “Estas metáforas amenazan / con mostrar tus cicatrices”. Se pretende ampliar el significado convencional de las costumbres mundanas para acceder a aquel otro lado que se atisba allende el contorno del lenguaje. El hablante transita por metrópolis extranjeras (París, Shangai, Nueva York, Londres) transformando su dolor en aullido por medio de la poesía; la actividad literaria le permite conectarse con las vivencias de sus semejantes, materializando una sensación de colectividad. Se escribe para refundar un origen que no divida el mundo en disociaciones antitéticas—se une paraíso e infierno, creador y creación— haciendo que el individuo se impregne de la vastedad de la naturaleza sin bordes precisos o impuestos. El final remite al comienzo de un ciclo que se muerde la cola en la inacabable rueda de los días.

12. De Lima, Paolo. Al vaivén fluctuante del verso (Cansancio / Mundo arcano / Silenciosa algarabía / Inéditos). Lima: Hipocampo Editores, 2012. 119 p. (Serie Katatay)

Miembro del Movimiento Neón. Esta compilación incluye tres libros publicados hasta la fecha:Cansancio (1995 y 1998), Mundo arcano (2002) y Silenciosa algarabía (2009), así como un breve grupo de textos inéditos. Un registro coloquial, repleto de jergas peruanas, es usado para constatar la apatía y el desdén posmodernos ante un mundo hueco. Conforme avanza su arte literario, el poeta demuestra mayor conciencia del inasible vuelo de la musicalidad del lenguaje, que oscila en coreografías que no se materializan, ni fijan, en el soporte de papel del libro. El tono reflexivo otorga nuevas capas de significado al abrupto coloquialismo del debut literario del autor. Se nota una sostenida madurez de la voz poética que apela a un lenguaje nómada, fluido, rizomático que testimonia aspectos fronterizos y movibles de la condición posmoderna. Es constante el hincapié en referencias anticapitalistas y anticonsumistas para constatar la vacuidad del paisaje hiperreal de nuestros días.

13. Deustua, Raúl. Sueño de ciegos: obra reunida. Ed. Ana María Gazzolo. Lima: Lápix Editores; Huacachina: Biblioteca Abraham Valdelomar, 2015. 400 p.

Edición indispensable de este poeta poco difundido, debido tal vez a que se alejó del Perú a comienzos de la década de 1960 y murió en Ginebra en 2004. Sin ánimo de echar mano a etiquetas, esta poesía podría considerarse hermética—en la tradición de poetas italianos como Ungaretti o Montale—con tendencia a disquisiciones metafísicas que tratan de desentrañar el misterio y el destino último de la existencia: “Hay tal vez la señal  de un dios absurdo / pero su verbo es enigmático”. La amplitud del paisaje marino es un referente constante en esta obra, adquiriendo la figura de un inmenso lienzo donde se cruzan la música del viento, la solidez de las rocas, los naufragios cotidianos y el diseño geométrico del vuelo de las aves. El libro se completa con traducciones de Eliot y Catulo, textos críticos sobre poetas peruanos, entrevistas y la pieza de teatro inédita Judith.

14. Di Paolo, Rossella. La silla en el mar. Lima: PEISA, 2016. 83 p. (Serie Alma Matinal) 

Poemario dedicado a dos personajes de Melville: Ahab (Moby Dick) y Bartleby, famoso por su frase “preferiría no hacerlo”. La elección de caracteres opuestos genera un contraste entre la apuesta por la acción del primero frente a la inacción del segundo. Se retrata al individuo como sometido a la esclavitud del horario y a la burocracia kafkiana en oficinas de tono impersonal, en las que se sienta fijamente en una silla esperando que suceda algo que rompa la rutina. La capital del Perú se equipara al vientre blanco de una ballena, que destiñe el color paisajístico, otorgándole un aspecto infernal (“vade retro cielo de Lima”). En esta época hiperreal, los jóvenes ya no distinguen entre actividad y pasividad, porque ellos encarnan las dos situaciones a la vez: creen controlar sus actos, digitalizando todo desde sus aparatos electrónicos, pero, al mismo tiempo, son gobernados por un simulacro cibernético que los engulle.

15. Eielson, Jorge Eduardo. Poesía escrita. 3 vols. Ed. Martha Canfield. Lima: Lustra Editores & Sur Anticuaria, 2015-2016.

Una cuidada edición de Canfield, conocida especialista eielsoniana, de la “poesía escrita” del autor, que excluye sus experimentos visuales y  concretos (como la colección Papel); es decir que no se incorporan las manifestaciones artísticas cimentadas en “lenguajes transverbales”. Este proyecto comprende un total de cinco volúmenes, tres de los cuales se han publicado hasta la fecha. El criterio de la editora consiste en segmentar en “períodos-ciclos” la producción textual de Eielson. Estas fases se organizan por duraciones temporales y se ubican en lugares geográficos donde el poeta residió la mayor parte de su vida (Lima, Roma y Milán). Con esto se pretende visibilizar afinidades temáticas y técnicas entre las distintas etapas literarias. El resultado logrado hasta ahora es el siguiente: 

Vol. I. Poeta en Lima. 2015. 180 p. Abarca: Moradas y visiones del amor entero (1942), Cuatro parábolas del amor divino (1943), Canción y muerte de Rolando (1943), Reinos (1944), Antígona (1945), Ájax en el infierno (1945), En La Mancha (1946), El circo (1946), Bacanal (1946), Doble diamante (1947), Primera muerte de María (París, 1949), Tema y variaciones (Ginebra, 1950). Cabe notar que los poemarios publicados fuera del Perú mantienen correspondencias con el ciclo limeño. Destaca Reinos, un sobresaliente despliegue de virtuosismo estético y de amplio conocimiento de la tradición lírica de Occidente.

Vol. II. Poeta en Roma. 2015. 227 p. Contiene: Habitación en Roma (1952), La sangre y el vino de Pablo (1953), Mutatis mutandis (1954), Noche oscura del cuerpo (1955), De materia verbalis (1957-1958), Naturaleza muerta (1968), Acto final (1959), Ceremonia solitaria (1964), Pequeña música de cámara (1965), Arte poética (1965). Se distingue la exploración de la cotidianeidad en Habitación en Roma y la exposición de los vericuetos de la carne y el recorrido metafórico por el interior corporal en Noche oscura del cuerpo.

Vol. III. Poeta en Milán. 2016. 217 p. Agrupa: Celebración (1990-1992), Sin título (1994- 1998), Del absoluto amor y otros poemas sin título (1990-1992). Textos dotados de ingeniosos juegos con la permutación y las posibilidades combinatorias de la lengua, creando sentidos inéditos, a menudo absurdos o paradójicos, que radiografían las consecuencias de la trivialización posmoderna.

16. Espinosa, Rafael. El vaquero sin agua en la cantimplora. Lima: Librería Inestable, 2017. 55 p.

Autor que declara abiertamente que escribe “poemas de la descomposición”. Esto se nota en sus reflexiones abstractas y en descripciones del paisaje urbano miserable de Lima. Se dibujan, de preferencia, zonas empobrecidas del centro limeño (Jr. Torrico, Jr. Lampa) habitadas por personajes marginados—drogadictos, mendigos, minusválidos—que decoran un trasfondo de música de rock (David Bowie, Rolling Stones). Como varios poetas de su generación, la del 90, el poeta denuncia la alienación y despersonalización de los individuos producto de estar inmersos en un contexto hipertecnológico, convertidos en ridículos “juglares del iPhone”, que ha reducido el esplendor de la naturaleza a niveles ínfimos.

17. Falconí, Ana María. Sobrevivir es un acto de invierno. Lima: Paracaídas Editores; Animal de Invierno, 2015. 74 p. (Serie &nsular de Poesía)

Poemario dividido en cuatro secciones referidas a meses sucesivos (junio, julio, agosto, setiembre). Las metáforas aéreas, bajo la tutela de Huidobro, describen la necesidad de liberar un cuerpo agrietado por cuyo interior se cuelan ráfagas de niebla difusa de aspecto fantasmal. Esto se concreta en versos etéreos que simulan ambientes atemporales. Las atmósferas irreales, solitarias o misteriosos remiten a Pizarnik: “ella dejas sus cabellos en el viento / como arbustos albos / que enredan pensamientos”. El final del libro adquiere un tono apocalíptico—por eso los meses se encuentran tachados: junio, por ejemplo—donde aves blancas (“palomas”) luchan contra pájaros negros (“cuervos”) anticipando el “fin de los tiempos”. Lo que permanece después de todo, y que puede comunicarse por la poesía, es la memoria de fuerzas naturales que brinda sensaciones de eternidad. La escritura encarna un ritual de sobrevivencia en medio de la incertidumbre y el castigo de lo temporal.

18. Gómez Migliaro. Pintura roja. Lima: Paracaídas Editores, 2016. 96 p.

Poeta de la generación del 90 que continúa publicando poemarios sólidos. Su consigna radica en escribir—o mejor pintarrajear—una poesía (con ribetes de incendio y sangre, de aquí el color rojo del título) que agite la pasividad y autocomplacencia de la institución literaria. Para esto, el cuerpo se disgrega en cada paso de su recorrido por los recovecos asfaltados de la urbe. Estos poemas están anclados en una temática social, donde la posición de clase del hablante organiza una visión del mundo en base a un sistema de acceso a más o menos privilegios; esta dinámica recuerda la máxima de Benjamin: politizar el arte. Estos versos, al configurarse en secuencias sin aparente ilación, pueden desconcertar al principio, pero una atenta lectura revela las pistas de su propuesta: la “negación del capitalismo” al liberar con rebeldía la fuerza interior de quien persigue el rumbo subversivo del fogonazo poético. 

19. Guerrero Peirano, Victoria. En un mundo de abdicaciones. Lima: Fondo de Cultura Económica, 2016. 124 p. (Colección Poesía) 

Libro dividido en dos secciones: I) Un arte de la pobreza y II) Un arte de la incomplacencia (que es más bien una antología de poemas publicados anteriormente). La poesía se convierte en una suerte de “esposa” de la poeta, en un arma feroz—de aquí que abunde el vocabulario bélico: guerrilla, comuna, revolución, batalla—que se blande para hacer frente a un cambio de actitud generacional que se nota en el comportamiento de las “niñas” de hoy. Se propone una amalgama de términos entre vida, poesía y sobrevivencia; ya que ejercer lo poético significa un aprendizaje de la austeridad (o de lo frugal), un deber ético, en realidad, en un mundo dominado por la vanidad y lo superficial.

20. Guillén, Paul, ed. Aguas móviles: Antología de poesía peruana (1978-2006). Lima: Perro de Ambiente Editor, 2016. 193 p.

El criterio de selección de esta antología se restringe a poetas nacidos entre 1952-1982, quienes publicaron su primer poemario entre 1978-2006. Guillén prefiere no ceñirse a la tradicional división de escritores por generaciones (60, 80, 90, por ejemplo); sino que plantea “una lectura de los flujos, variables y constantes de la poesía peruana” desde la segunda mitad del siglo XX en adelante. También se busca problematizar y ampliar las nociones imperantes de “heterogeneidad” y “hegemonía de la vertiente conversacional” para proponer, más bien, líneas de fuga colindantes entre propuestas poéticas, que se atraviesan siguiendo el movimiento de “espirales de composición” literaria. Los poetas antologados se agrupan de  acuerdo a seis “sistemas” expresivos: coloquial, neobarroco a la peruana, lirismo, concretismo y postconcretismo, poesía escrita en lenguas aborígenes y poesía del lenguaje. Así, se diagnostica el estado de la poesía actual usando el concepto “copresencia de lo diferente” prestado de Morales Saravia.

21. Hurtado de Mendoza Santander, William. Maskhaypa harawin = Harawi de la búsqueda. Lima: Universidad Nacional Agraria La Molina, 2015. 173 p.

El diseño bilingüe del libro, que alterna páginas en quechua y español, usa estrofas cortas de tres versos, a la manera del haikú, aunque emparentadas mayormente con la poética andina proveniente de la tradición oral pre-hispánica, aquella del harawi o de su versión mestiza, el yaraví. Hay una marcada interrelación entre los dos idiomas: el español se mezcla con el quechua y viceversa. Sobresale la exploración del canto vernacular para desenterrar las raíces invisibilizadas de vertientes ancestrales. Asimismo, el radiante esplendor de la naturaleza, codificado en elementos minúsculos (insectos, semillas, pétalos), se refleja en el minimalismo de la forma poética, de versos brevísimos, cuya estructura en espiral desenreda una madeja de referentes nativos. Las imágenes acuáticas y de vuelo señalan un espacio-tiempo en flujo constante que se mueve hacia un territorio de libertad.

22. Ildefonso, Miguel. Diario animal. Lima: Hipocampo Editores, 2016. 62 p. 

Sin duda el escritor más prolífico aparecido en la década de 1990. En este volumen, aves y animales de tradicional belleza (ruiseñores, gorriones, tigres) comparten su hábitat aéreo y terrestre con insectos repugnantes (pulgas, cucarachas, moscas); así como con otros organismos degradados por el imaginario poético (ratas o vampiros). En esta mezcla de imágenes disímiles, el autor continúa indagando en los pliegues de lo sórdido, lo cual certifica la complejidad de una obra esmerada en representar los vericuetos de un universo que se resiste a ser encasillado en cualquier dimensión unilateral de lo bello. La confluencia de situaciones hermosas y grotescas— un ángel caído emborrachándose con Dios en un bar del centro de Lima, o Rimbaud durmiendo intoxicado en una plaza decadente—afianzan el propósito del hablante, que consiste en revelar nuevas aristas estéticas en contextos sorpresivos o inexplorados, en ámbitos ubicados fuera de lo que comúnmente se considera poetizable.

23. Ildefonso, Miguel. El Hombre Elefante y otros poemas. Lima: Asociación Peruana Japonesa Fondo Editorial, 2016. 125 p. (Premio José Watanabe Varas de Poesía 2015)

Usando la figura de Joseph Merrick, este poemario explora el tema de la deformidad física como estigma en una sociedad banalizada por cánones tradicionales de belleza; lo que no encaja en el patrón estético dominante es expuesto al escarnio. En un ambiente kafkiano, los individuos ejercen un excesivo control de sus apariencias. En este mundo dominado por leyes del espectáculo, las desviaciones psíquicas se convierten en mercancías a  la medida de espectadores condicionados para consumir imágenes que subliman sus ansias criminales y violentas. Los “monstruos” que pueblan esta galería del horror deambulan por calles diseñadas como telarañas laberínticas buscando algún resquicio de luminosidad. La ciudad es similar a un olimpo degradado donde habitan dioses caídos y héroes irredentos; pero se remarca una sacralidad alternativa: aquella compuesta por gestos de armoniosa convivencia entre seres marginales— prostitutas, niños vagabundos, vendedores ambulantes—que invaden espacios ignorados por las directrices del poder.

24. Lecca, Dante. Cosecha de otoño: Obra Poética, 1973-2015. Chimbote: Municipalidad Provincial del Santa, 2016. 406 p.

Poeta chimbotano de formación autodidacta y dedicado al trabajo de construcción civil y otros empleos afines. En estos poemas, que recogen más de cuarenta años de actividad lírica, se nota una preocupación bifurcada en una doble vertiente: ética, es decir un compromiso con el mejoramiento de las capacidades humanas del individuo; y, estética, la cual vislumbra la poesía como vehículo que propicia el goce del arte y la literatura. Esta  propuesta se evidencia desde el poema pórtico de este libro recopilatorio, “Sed de justicia”, incluido en el volumen Adolescere (1973), que establece el propósito del hablante de bregar por un mundo equitativo donde se pueda vivir sin desigualdades. Estos versos fueron erigidos con la pericia de unas manos de albañil que alza edificaciones duraderas, cimentadas en la tierra fértil de la costa peruana, y que han sido decoradas con la milenaria vigilancia de las cabezas clavas de la cultura Chavín.

25. López Degregori, Carlos. La espalda es frontera. Lima: Paracaídas Editores, 2016. 76 p.

Poemas en prosa donde el narrador se posesiona, a manera de juego de máscaras, de varias personalidades literarias (Kafka, Shulz). Se constata la pluralidad del individuo, encarnada en otros semejantes: “El mundo está lleno de mundos”. El hablante vive inmerso en una confluencia de planos espaciales y temporales, en un universo que refulge con luminosidad, a la vez que con desasosiego. También se advierte un experimento literario que se inmiscuye en situaciones paradójicas al meditar sobre el sentido del tiempo y la existencia. Si la espalda, metonimia del cuerpo, es el límite del ser humano, ésta se encuentra conectada con los objetos que la rodean. Es decir que lo corporal se simboliza como una frontera porosa, que derriba puertas y expande muros hacia la amplitud de lo abierto. Cada componente de la naturaleza está preñado de vida, como los huevos de las aves que contienen la potencialidad del vuelo.

26. López Herrera, Luis Alberto. Hijo de Madre. Lima: Caja Negra, 2016. 73 p. 

Poeta y docente universitario natural de Otuzco y radicado en Canadá. Se posiciona una voz descolonizadora, a manera de memoria colectiva, que afirma la presencia impostergable de grupos marginados (“El-Gran-Otro”) por la negligencia de los gobernantes de turno, con el fin de visibilizar miles de historias sepultadas que pueden retratar afinidades grupales. Hay una apuesta por reconciliar a la víctima y al perpetrador para “deconstruir una injusticia”. Con esto, se manifiesta la idea de que el individuo nunca nace aislado, sino que es parte de una “Madre comunidad” que impone cierta responsabilidad con los otros para recordarles que vinieron a este mundo sin haber caído en la contaminación que produce la violencia que tiñe de sangre el curso de la historia. Las huacas (remanentes) pre-hispánicas son restos que atestiguan el peso fundacional de la madre andina, pero se debe superar la vergüenza de reconocerse herederos de esta herencia no occidental.

27. Lucano, Juan Carlos. El reino de las desolaciones. Lima: Ornitorrinco Editores, 2016. 62 p.

Esta selección personal de este autor de Chimbote consiste de cuatro partes. Amparado en epígrafes de Rimbaud y Juan Ojeda, se perciben las tribulaciones de una existencia vivida al límite, al margen de las normas sociales y con un pie en el recinto atemorizante de la locura. Con una poética que roza la incertidumbre y la desesperación (a lo Vallejo o Adán), se explora la búsqueda de momentos reveladores en medio del ajetreo diario. Se sospecha sobre la utilidad del lenguaje convencional para descifrar los enigmas del mundo, ya que la palabra a menudo individualiza (en el caso del egocentrismo del poeta) y no da cabida a propuestas fraternales. 

Ante esto, el hablante se sumerge en la densidad de lo vital, incluso en experiencias no tradicionalmente literarias (de tipo obsceno o abyecto), para perseguir una especie de “redención” al expandir, o desarreglar, el terreno de los sentidos.

28. Luque Ccota, Leoncio. Más allá de mis ojos (Antología poética). Puno: Universidad Nacional del Altiplano, 2015. 180 p.

Poeta de Huancané (Puno), fundador del grupo Noble Katerba en la década de 1990 y ganador del Copé de Oro en 2013 con el libro Igual que la extensión de tu cuerpo, incluido en este volumen antológico; además, se reproducen otros cuatro poemarios anteriores. Se evidencia un parentesco literario con el poeta alemán Rilke, de quien se toma una famosa máxima que dota a la belleza de un terrible poder seductor. Estos versos testimonian las marcas y cicatrices que deja el paso veloz del tiempo en el cuerpo del hablante; asimismo, rasgan el velo que cubre la faz de algún ente sagrado que yace más allá de la aspereza de lo cotidiano. En plena madurez creativa, Luque diagrama una genealogía que hunde sus raíces en el altiplano ancestral, y que transmite una herencia nacional que uno de los miembros familiares declara con orgullo: “Soy peruano /por todos los poros”.

29. Martos, Marco. Musas del celuloide. Lima: Caja Negra, 2016. 135 p.

Prolífico autor integrante de la generación del 60. Este libro retoma la confluencia entre cine y poesía en el Perú, que se manifiesta desde las décadas iniciales del siglo XX. La novedad de este volumen radica en dedicarse íntegramente a homenajear a actrices (de diversos matices raciales) consagradas del séptimo arte, entre las que se incluyen varias divas peruanas (Sánchez, Domínguez, Solier, Saba, Neyra) y latinoamericanas (Cepeda, Oreiro, Hayek, Félix). Se nota la fascinación del autor por el aura proyectada por las estrellas en el ecrán. Además de recrear secuencias clásicas, como el baño de Ekberg en la fuente de Trevi, estos poemas se internan más allá de la pantalla, para llegar a la memoria visual de millones de cinéfilos. La eficacia hipnotizadora de las celebridades se transmite a los espectadores quienes, desde sus butacas, en plena oscuridad, las elevan al pedestal de divinidades modernas.

30. Melgar, Mariano. Antología Esencial. Ed. José Gabriel Valdivia. Arequipa: Aletheya, 2015. 135 p.

El arequipeño Melgar (1790-1815) fue prócer de la patria y poeta conocido mayormente por sus yaravíes, que son cantos de tono melancólico y temática amorosa—generalmente de amor no correspondido que causa sufrimiento por la crueldad tiránica de la amada—y cuyo origen se encuentra en la tradición oral quechua. Esta antología, que sigue a las ediciones publicadas en 1971 y 1997, reúne 175 composiciones, entre las que destacan 71 yaravíes y 11 fábulas. Según la editorial, este libro se propone como una “fuente refundadora de la poética melgariana”, y contiene, además de lo mencionado, elegías, sonetos, décimas, glosas y odas. Se incorpora un útil anexo con tablas y cuadros que comparan la obra de Melgar reproducida en las dos ediciones anteriores. Destaca la famosa epístola “Carta a Silvia”; así como odas que transmiten un mensaje independentista, a favor de esclavos e indios, quienes “cautivos habéis sido en vuestro suelo”. 

31. Navarrete, Otilia. Poesía (1992-2014). Lima: no publisher, 2015. 203 p.

Compilación propia de la autora, de más de veinte años de escritura, que remarca el rol de la poesía como actividad que busca expiar un sentimiento de culpa que se padece como un malestar impuesto antes del nacimiento. La voz poética emite sentencias a las que se aferra en medio de la vorágine cotidiana y la incertidumbre. La existencia se compara a un flujo de aguas claras que van tornándose pantanosas conforme corre el tiempo; o se retrata a semejanza de un edificio con numerosas puertas cerradas, repletas de capas nebulosas y espesuras silentes, tras las que se espía esperando escuchar alguna revelación, o un llamado que tienda puentes salvadores desde la otra orilla del río de la vida. Abundan las metáforas que borronean los límites entre la vigilia y el sueño, dibujando atmósferas espectrales que siembran duda sobre la veracidad de lo visto con los ojos abiertos.

32. Pérez Alencart, Alfredo. Los éxodos, los exilios (1994-2014). Lima: Fondo Editorial Universidad San Martín de Porres, 2015. 204 p.

Poeta de Puerto Maldonado y radicado en España, donde ejerce la docencia en la Universidad de Salamanca. Este volumen, compuesto por cinco “libros”, puede leerse como la bitácora, escrita a lo largo de dos décadas, de un empedernido viajero y sujeto migrante (el poeta mismo desciende de inmigrantes españoles y brasileños): “Sé que en este viaje llevas el corazón hecho pedazos / y sé que vas diciendo / que ningún obstáculo te impedirá llegar a tu destino”. Como en la metáfora de la Ítaca del poema de Cavafis, antes que arribar a la meta geográfica deseada, importa más el aprendizaje y la madurez vivencial que otorga el movimiento trazado al desplazarse por diversas instancias migratorias. Al final, se trata de encontrar un lugar al que uno pueda considerar su “patria”, aunque éste no se ubique necesariamente en el lugar original de nacimiento.

33. Rojas Salas, Luis. Poesía elemental. Lima: Hipocampo Editores, 2017. 84 p.

Dividido en dos secciones (Preludios y Estancias) este poemario deslumbra por el trabajo de orfebre del poeta, por su minuciosa dedicación para labrar y pulir el idioma con el fin de que sólo enuncie lo estrictamente necesario—usando aquellas “simples / palabras” que a menudo ocupan por sí mismas la extensión de los versos—para retratar objetos, eventos, sentimientos. Como se constata en el poema titulado “Escritura”: “Alineando / sonidos / claveteando / horizonte”. En una época tendiente al derroche, la acumulación y la exagerada exposición mediática, el poeta da la espalda a toda pirueta de la vanidad para recuperar la belleza esencial de la vida, que todavía es factible de hallar si uno decide ver, oír o palpar las maravillas del mundo con la facultad primigenia de los sentidos.

34. Rose, Juan Gonzalo. Antología poética. Lima: Ediciones SM, 2015. 121 p. (Colección Clásicos Peruanos)

Poeta tacneño. Compilación dirigida a “jóvenes lectores” que incluye los libros más representativos del autor. Se nota una genuina preocupación por establecer lazos de solidaridad con el prójimo al protestar contra la represión de regímenes despóticos. El autor mismo fue desterrado a México en 1950 durante la dictadura de Odría. El contenido revolucionario plasma situaciones propicias al cambio social en el país, alimentado por las guerrillas de la década de 1960. El poemario Informe al rey se dedica a Guamán Poma de Ayala; el destinatario de estas cartas es una especie de monarca omnipotente que aplica programas de exterminio en el Perú, tierra de “indios, pobres y hechizados”. Puede leerse como referencia anti-imperialista en contra de políticas neo-colonizadoras provenientes de la rica zona norte. La poesía recupera una esencia humana modelada por la felicidad y el goce, contra las distorsiones de un mundo dominado por injusticias que promueven la deshumanización.

35. Ruiz Rosas, Alonso. Espíritupampa. Lima: Paracaídas Editores, 2015. 166 p.

Poeta arequipeño que reflexiona sobre la propiedad del espíritu como fenómeno en convulsión, equiparado al desborde de volcanes o torrentes. Una voz primigenia, carente de inicio y final, recorre estas páginas que abarcan la compleja totalidad de lo creado, que incluye también lo destruido: una poética del ser como sucesión recíproca de existencia y desintegración: “El mundo recomienza / en cada historia y en cada historia / acaba”. Se hace tabula rasa del paisaje costero para examinar la particularidad del desierto como espacio colmado de piezas inexploradas que zanja nuevas sendas literarias. La poesía constituye una ofrenda a la “mamapacha” para que salve la vida de un planeta constantemente amenazado por la misma mano humana. Existe la necesidad de recuperar huacas e ídolos ancestrales, como semillas que visibilizan conexiones con un pasado pre-colombino que no ha podido ser sepultado por los discursos oficiales, ni por el pensamiento dualista occidental.

36. Ruiz Velasco, Víctor. El fin de la poesía. Lima: Paracaídas Editores, 2015. 56 p.

Uno de los escritores (y editores) jóvenes más relevantes y activos de la literatura peruana actual. Estos poemas en prosa—en la mejor senda de Baudelaire o Max Jacob—denuncian la mercantilización de la belleza, graficada en ecos fantasmales proyectados por una sociedad inmiscuida en la inmediatez, en la gratificación o satisfacción de lo fugaz. La referencia al “fin de la poesía” se puede leer como un diagnóstico, fácilmente comprobable, de que el trabajo lírico se ha divorciado de su correlato vital; ya que no vale la pena utilizar palabras vacuas sobre temas transcendentes (amor, muerte, existencia). Ante esto, se recupera una consigna, grata a las vanguardias históricas, cuyos postulados conectaban arte y praxis vivencial: “el poema que nunca acaba con la escritura del poema”. Se aspira, así, a un proceso de aprendizaje de lo visto y lo oculto, de ausencia y presencia que resuma la integridad de la realidad.

37. Sánchez, Diego Alonso. Pasos silenciosos entre flores de fuji. Lima: Paracaídas Editores, 2016. 39 p.

Poeta que recibió el Premio José Watanabe Varas en 2013. La influencia de la poesía japonesa en el autor se evidencia desde su poemario Por el pequeño sendero interior de Matsuo Bashō (2009). Así, se privilegia la expresión llana, sin aspavientos, para que la palabra adquiera la ingrávida levedad de las plumas. Formalmente, estos poemas se construyen con un párrafo introductorio en prosa poética, seguido de un remate de versos breves que sintetizan emociones o afectos plurales. Los personajes del sujeto lírico ponen en escena facetas cambiantes, desde una poeta cortesana hasta un secretario de ministros en la esfera de influencia del Emperador. Se distingue una reformulación de la estructura del haikú—con estrofas de cinco versos en lugar de tres—para condensar esencias que ligan  recíprocamente al individuo con la naturaleza. Estamos ante una poesía delicada que imprime sonoridad al silencio, a lo no aún expresado.

38. Sánchez León, Abelardo. El habitante del desierto. Lima: Paracaídas Editores, 2016. 66 p.

Poemas que acometen la tarea de buscar el revés de las experiencias abarrotadas, multitudinarias de la cotidianeidad urbana para, por el contrario, sumergirse en los linderos de la soledad, el silencio, la desnudez que yace bajo ropajes y posesiones materiales. Con esto se pretende hacer aflorar un aura divina en medio del páramo deshabitado. Con un “lenguaje parco, lacónico, introvertido” se rastrean las oleadas migratorias y los nuevos establecimientos de viviendas precarias en la franja del desierto, surcada por la extensión del mar. Pero, también, se reproduce la desolación que siente el individuo en la ciudad, la autosatisfacción de quien asiste en solitario a una función de cine erótico, y goza, agazapado en su butaca, como un fantasma en la bruma. El tránsito hacia la muerte se ejemplifica en el despojamiento de memorias familiares, enterradas en el arenal; como una especie de poética del vacío que abarca todo lo existente.

39. Sandoval Bacigalupo, Renato. Prooémium mortis. Lima: Ediciones Copé, 2016. 63 p. (Colección Obras ganadoras de la XVII Bienal de Poesía “Premio Copé 2015”)

El objetivo de este autor es contrastar su propia “experiencia de la divinidad” con las definiciones de 24 filósofos del siglo XI. De esta constatación se desprenden estos poemas. Se parte de lo unitario para indagar acerca de las esferas de lo infinito o lo ubicuo, con lo que se describe una entidad de contornos abiertos, laberínticos, contradictorios o negativos. Lo divino se plantea como un origen sin comienzo, a la manera de una genealogía  de la antítesis. Un lenguaje expansivo, de versos largos, se mueve por diversos niveles temáticos vinculados entre sí por el proceso recordatorio de la memoria. Por último, se anhela recuperar la continuidad entre individuo y totalidad sentida a la hora de nacer.

40. Santiváñez, Roger. Sagrado: poesía reunida (2004-2016). Lima: PEISA, 2016. 220 p. (Serie Alma Matinal)

Además de los libros publicados en el período consignado en el título, esta muestra incluye un poema de Antes de la muerte (1979) y el texto “Lauderdale”, del mismo año, que fue escogido, pensamos, porque adelanta varios rasgos de la “poesía del lenguaje” que el fundador de Kloaka empezó a practicar en el siglo XXI. Para el autor, lo “sagrado”, como sinónimo de poesía, “es una devoción y una mística y ascética disciplina”. Esto se sustenta en un depurado estilo neobarroco de profundas raíces peruanas—jerga, lugares, referentes culturales—donde la sexualidad es siempre exploración de un cuerpo femenino que parece tocado por primera vez.

Las aguas del río Cooper se transforman en símbolo que actúa como puente movedizo que liga visiones memorables de los Andes con el bucólico paisaje norteamericano. Santiváñez confirma sus dotes cromáticas y musicales que confieren un carácter personalísimo a los parajes descritos.

41. Sarmiento, Antonio. La colina interior. Lima: Ediciones Copé, 2016. 86 p. (Colección Obras ganadoras de la XVII Bienal de Poesía “Premio Copé 2015”)

Poemas que hablan sobre el desenterramiento de unas sombras de 25 pulgadas de longitud, encontradas por arqueólogos dirigidos por el francés Le Chevalier en la zona de La Florida, una barriada cercana al mar en el departamento de Ancash, de donde proviene el autor. Hay referencias al terremoto del 31 de mayo de 1970, que asoló la región causando cerca de 60000 muertos y 20000 desaparecidos; así como al año de 1922, cuando nace la abuela del hablante, y que marca una fecha emblemática que da cuenta de una época de efervescencia experimental en Europa y Latino América, en términos literarios y artísticos. Por la coexistencia de referentes antiguos y modernos, pensada como ejercicio de excavación en las diferentes capas sedimentadas del lenguaje, se llega a palpar la vibración de su centro neurálgico.

42. Sarmiento, Sixto. Lágrimas sin sombras. Lima: Summa, 2016. 55 p.

Poeta ayacuchano premunido de una expresión sencilla, afectiva, esencial. Los campos semánticos que estos poemas construyen giran en torno a ejes como lágrima, herida, ceniza, sufrimiento, nostalgia, sueño. El enunciador lucha contra la precariedad de sus herramientas verbales para canalizar signos vitales en medio de la angustia producida por el dolor. Como toda situación, también se cantan situaciones positivas, como la belleza voluptuosa del cuerpo de la amada, simbolizada en el renacimiento de la luz o en el combate con la oscuridad. Los versos recuperan instantes de plenitud que han quedado grabados en la memoria de un pasado feliz. La mujer es, a fin de cuentas, aquel agente redentor que conecta al individuo con un atisbo de totalidad y complementariedad.

43. Siguas, William. Como errante que no quiere nada. Lima: Paracaídas Editores, 2016. 71 p.

Joven poeta de Cañete. El enunciador, asentado en el pueblo de Camatrana, en la provincia de Ica, medita sobre la relevancia del parentesco y de algunas creencias tradicionales (como el canto de lechuza que presagia alguna calamidad) que se usan para curar enfermedades. También se encuentran poemas de ambiente citadino que, lejos de la apacible vida pueblerina, retratan las peripecias de personajes viajeros y cosmopolitas, como Hunter Thomson. Estas composiciones semejan el diseño de cuadros fotográficos captados en “blanco y negro” que abren ventanas hacia el pasado entretejiendo vínculos familiares como nudos oscilantes que recorren un camino retrospectivo desde el ayer hacia el presente. Se enfatiza el papel de la poesía como experiencia—poniendo énfasis en el contacto con objetos cotidianos—y canto, antes que como maestría textual. Lo poético reside en aspectos inmateriales, como el olor que emana la permanencia de la tinta en un puñado de cartas amarillentas.

44. Varela, Blanca. Poesía reunida, 1949-2000. Lima: Casa de Cuervos & Sur Librería Anticuaria, 2016. 296 p.

Este libro agrupa la obra de la autora, fallecida en 2009, desde Ese puerto existe (1959) hasta El falso teclado (2000). También incluye los poemas de “Puerto Supe” (años 40) que fueron excluidos de compilaciones anteriores. Ana María Gazzolo subraya la “actitud reticente” de Varela, quien se “entrega al silencio” como fuente primaria de inspiración. Este comentario sirve para comprender un proceso creativo de afirmación y autocrítica que desecha esos textos iniciales como no representativos de la voz que Varela desea proyectar en su escritura. Se percibe una incesante meditación acerca del vacío existencial, la desacralización del mundo, el derrumbe de roles asignados a la mujer por una sociedad patriarcal; en suma, una postura vital que cincela una estampa humana en un universo de faz absurda. Un erotismo descarnado se combina con reflexiones metapoéticas sobre la ineptitud del lenguaje para nombrar lo que debería permanecer en medio del desorden.

45. Vega Farfán, Denisse. El primer asombro. Lima: Paracaídas Editores; Animal de Invierno, 2014. 85 p. (Serie &nsular de Poesía)

Joven poeta de Trujillo que evidencia una sorprendente madurez literaria. Bajo el sello de Blanca Varela, estos poemas hacen referencia al amor erótico como acto sacrificial dentro de contextos temporales ancestrales, como la cultura Mochica. Hay un arduo trabajo formal para que la poesía reproduzca un amplio registro de emociones sobre el mundo. Se asume la escritura como una perenne reformulación del contacto entre la voz lírica y los objetos, como una sorpresa que se actualiza en cada interacción con lo que la rodea. El “asombro” del título significa volver a ocupar aquel privilegiado espacio del ser humano que recorrió por primera vez la superficie de la tierra, para mirar con ojos nuevos la pulcritud de un paisaje incontaminado. La literatura se plantea como actividad regenerativa y curativa ante los malestares cotidianos. A pesar de expresarse con un lenguaje “insuficiente”, la poeta se esmera en embellecer el lugar donde mora.

46. Vega Jácome, Roy. Muestra de arte disecado. Lima: Ediciones Copé, 2016. 67 p. (Colección Obras ganadoras de la XVII Bienal de Poesía “Premio Copé 2015”)

Textos que trazan una genealogía que rescata la sabiduría, y el halo divino, de los ancestros muertos. Ante la ausencia de estos parientes, la vida se percibe como falsa y vacía. Siguiendo la ruta de los derroteros coloquiales de Cisneros o Hernández, se enfatiza el aburrimiento ante la rutina de las vivencias diarias, en tanto “diminutas tragedias”, que ejercen un crucial impacto en el futuro. El credo del autor radica en hacer que la poesía no sea  solamente letra muerta o retórica inflada, sino que sea capaz de encender la pasión erótica arrolladora, siguiendo la vía surrealista de César Moro. La poesía se identifica con un animal disecado, “cuyos ojos— aparentemente muertos— / perforan el aire y transforman lo real”.

(*) https://hlasopac.loc.gov/

Fuente : https://www.academia.edu/36623596/Poes%C3%ADa_peruana_2015-2018_forthcoming_  visitado el 21 de mayo de 2018

 

5 mètres de poèmes, une des caractéristiques de la poésie de cette période est l'incorporation des nombres. Écrit en 1923 et en 1925. ce recueil a été publié le 31 décembre 1927 et republié en 1980 - par l'éditorial Ausonia talleres gráficos SA (version que j'ai).

Carlos Oquendo de Amat vivió su infancia huyendo de la persecución, e hizo de esta fuga parte de su esencia. Nunca perteneció a ningún lado, ni siquiera al grupo de intelectuales que alentaba su talento.

Soñaba con París, donde había estudiado medicina su padre, como soñó con la camisa colorada cuando el barco en el que viajaba llegó a Panamá. 

Carlos Meneses, su biógrafo más autorizado, señala que 1923 es el año de la más intensa soledad de Oquendo de Amat: «A veces, en medio de su soledad, sólo atina a recitar, insistentemente, sus versos a personas que acaba de conocer y que no están hechas para comprender poesía. Hay quienes lo toman por loco y huyen de él, dejándolo que hable solo, que se escuche a sí mismo». 

Carlos Oquendo de Amat nació en Puno en 1905 y murió en España en 1936. Su breve obra, reducida a los 22 textos que integran Cinco metros de poemas (1927) y a cuatro poemas publicados en la revista Amauta, basta para asegurarle un lugar de privilegio entre los más altos valores de la poesía peruana. De convicción marxista, jamás rebajó su arte hasta los abismos del panfleto ni hizo concesiones a la cambiante realidad. Su agitada existencia, signada por la pobreza, la tragedia y el exilio, es contada en las líneas que siguen por el crítico peruano Carlos Meneses*.

Oquendo de Amat fue casi un mito por varias razones: desapareció sin dejar rastro por un buen tiempo, murió joven en la exaltación revolucionaria de la Guerra Civil española y escribió un sólo libro memorable:  5 metros de poemas.

"Habías escrito: nadie podrá tener más de treinta años. Parecía una orden. Eso fue cuando tenías diez menos que la edad que señalabas. Habías soñado con conocer París, ciudad en la que tu padre estudió medicina. En la que descansaban los huesos de uno de tus tíos. En la que vivió toda tu generación anterior." (continua)

Boletín Titikaka

Boletin Titikaka

El presente artículo estudia la participación del poeta peruano Carlos Oquendo de Amat (1905-1936) en el Boletín Titikaka, revista publicada en la ciudad de Puno, Perú, entre 1926 y 1930. El objetivo de este análisis es trazar líneas de filiación entre la propuesta estético-ideológica de Oquendo y la del Grupo Orkopata.

Un manicomio abbandonato in Lombardia - Emma Cacciatori

5 metros de poemas

"¿Qué rol cumple la palabra “locura”? No lo sabemos con exactitud; la locura puede significar las costumbres vigentes y aristocráticas, un mundo ajeno a su vida, un universo alienado y absolutamente chocante para tildarla de “locura”."

Su poesía se genera con las primeras voces ultraístas que llegan a Perú en los años veinte, pero especialmente se nutre de Breton, Tzara, Eluard y de sus inspiradores Rimbaud, Mallarmé, Valéry y Apollinaire. 

La primera edición de este singular libro es del año 1927, en Lima por la Editorial Minerva, donde se recogen los dieciocho poemas de los "5 Metros de poemas". Es la única obra conocida de su autor.

5 metros de poemas

5 metros de poemas

Nos "quedaremos con la curiosidad de saber cómo habrían sido los versos del Oquendo político si cuando desarrolló ese papel hubiese tenido la calma suficiente para poder escribir."

Carlos Oquendo de Amat / 5 metros de poemas

5 metros de poemas

Carlos Oquendo de Amat poeta surrealista, genio de las imágenes provocadoras, de las intenciones y el surrealismo que se funde entre lo moderno y la fascinación por el cambio, en su única obra 5 metros de poemas, se convierte en la primera expresión del vanguardismo peruano.

mac banners

El tiempo

Lima Peru Partly Cloudy (day), 64 °F
Current Conditions
Sunrise: 6:27 am   |   Sunset: 5:52 pm
74%     22.5 km/h     33.627 bar
Forecast
MAR Low: 57 °F High: 67 °F
MER Low: 56 °F High: 65 °F
JEU Low: 56 °F High: 67 °F
VEN Low: 56 °F High: 69 °F
SAM Low: 56 °F High: 68 °F
DIM Low: 56 °F High: 68 °F
LUN Low: 57 °F High: 67 °F
MAR Low: 57 °F High: 67 °F
MER Low: 55 °F High: 66 °F
JEU Low: 55 °F High: 65 °F

Top Stories

Grid List

Fuera del cuadro: cine, palabra e imagen en las artes modernas

El cine en las artes

En suma, Fuera del cuadro traza distintas conexiones y puntos de encuentro entre diversas manifestaciones artistico-culturales, con el fin de mostrar una realidad abarcadora y una concepcion poliedrica de las distintas artes.

Create rushed financing

Entrevistas

Through focusing on three modalities of the visual, we seek to show how film geography is an expanding field of study that moves past re-presentational praxis.

Reproducimos el breve ensayo: Poesía del metro corriente: 5 metros de poemas de Carlos Oquendo de Amat, escrito por investigadora alemana Sabine Harmuth sobre la obra del poeta peruano antes mencionado. Dicho ensayo fue escrito por la Dra. Harmuth en el libro La modernidad revis(it)ada: literatura y cultura latinoamericanas de los siglos XIX y XX, Ed. Tranvía-Sur, Alemania.

Civilization voting emotions tool weekend

En Francés

Diameter skills zero boats backed ladies asia. Spirits shame mighty actor louisiana sixth wound improvements. Mutual sen makers amounts pacific. Healthy requirement definition moves

Metropolis
Advertisement

Upcoming Events